Cuando empezamos a mirarnos hacia adentro, de manera introspectiva, en algún momento llegamos a aventurarnos al mundo de las creencias y valores.

Es un tema importante, abstracto y del cual se habla poco fuera de sesiones de coaching, terapeutas…

Conviene pararse, revisar y mirar en profundidad estos conceptos, para a partir de aquí detectar lo que es importante y lo que nos está limitando en nuestro propósito vital.

Ya… pero ¿en qué se diferencia una creencia de un valor? me decía una clienta (va por tí el post y también por tí que estás leyéndolo).

Una creencia es un punto de vista, una idea que tienes sobre algo, una manera de interpretar el mundo. Además, las creencias tienen una carga afectiva; esa creencia la sientes, cuando la piensas y cuando la expresas.

Un ejemplo para entenderlo: imagina que te das cuenta y tomas conciencia que has estado gran parte de tu vida dando vueltas y reviviendo malas experiencias del pasado, igual puedes pensar que necesitarás que pase mucho tiempo para vivirlo de otra manera . Bueno!… es un punto de vista… aunque hay otros puntos de vista que podemos tener en cuenta. Si crees que el cambio será difícil, puede que cueste a priori, ya que esta creencia está muy arraigada.

Se trata de detectar este punto de vista y si te está limitando en tu vida para darle un vuelco y sustituirla por una creencia potenciadora. Desde aquí se generan cambios a la práctica. ¿por qué se generan cambios? porque tendrás comportamientos diferentes en tu entorno. Con comportamientos diferentes consigues cosas diferentes. ¿Recuerdas la cita de Einstein «Si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo»?, ¿Por qué nos empeñamos en tropezar varias veces con la misma piedra?

Ahí entra la caja de herramientas de la PNL que te ayuda a cambiar creencias y donde yo te puedo ayudar.

y… ¿un valor? ¿qué son entonces los valores? los valores son tu motivación, tu fuente de inspiración, lo que es imporante para tí. Son los criterios que tienes y que vas expresando en cada momento a través de todas las decisiones que vas tomando durante el día. Están entre las creencias y tu comportamiento final.

Te pondré otro ejemplo, si una persona decide ir a un supermercado a comprar comida vegetariana, podemos pensar que entre sus valores está que valora su alimentación, y puede que seguramente también valore la vida de los animales, el proceso de producción de bienes de consumo, la protección del medio ambiente… en fin, la gama de valores es muy amplia y cada una escoge el significado que le da a cada valor…

Lo curioso es que los valores pueden ser conscientes o inconscientes y por ello es bueno hacer ejercicios centrados en este tema, por tanto darles la importancia que merecen.

En momentos de cambio también se puede dar el caso que haya una crisis de valores y que por tanto haya un replanteamiento de éstos. Al estar los valores en un nivel superior al de las creencias, hará replantearnos también éstas últimas.

Si todo esto te ha gustado y crees que te puede ir bien, mira como es un proceso de coaching conmigo.

Recuerda que un libro puede ayudarte, aunque con un acompañamiento personalizado sobre lo que necesitas, que ahora no estás viendo, te aseguro que es mucho mejor.