¿Cuál es el elemento indispensable para adquirir un aprendizaje continuo (learnability), tengas la edad que tengas? Como habrás podido suponer por el título del artículo, sí, es la CURIOSIDAD.
Desde que somos bebés, llevamos una curiosidad innata, una necesidad de aprender del entorno que nos rodea. Observa a n recién nacido: todo lo toca con la boca o las manos, explorando incansablemente el mundo a su alrededor.
¿Dónde se ha ido esa curiosidad a medida que envejecemos? Por la inercia de la vida, porque nos hacemos mayores, por nuestras responsabilidades diarias, puede que perdamos gran parte de esta capacidad. En nuestra rutina nos centramos en hacer las mismas cosas y acciones de manera recurrente por lo que tenemos que poner conciencia para conectar de nuevo.
Necesitas romper, si estás inmerso en esa inercia y más en los tiempos que corren donde la alta competitividad y el aceleramiento de los procesos hace que tengamos que estar actualizándonos día sí, día también.
También porque desarrollar la curiosidad nos lleva a crecer y tener cierta habilidad para resolver problemas. Es así, como mantenemos una mente flexible y activa, llenita de conexiones neuronales por doquier. Otros beneficios colaterales son que propiciarás tu creatividad y tu bienestar emocional.

¿Tu marco mental favorece tu aprendizaje?

 Ya te hablaba de la mentalidad fija y de crecimiento en este otro artículo. Es importante que reflexiones sobre tu marco mental, sobre com percibes el mundo y si estás abierto a nuevos aprendizajes o no.

A continuación te daré 3 indicadores para que un aprendizaje sea eficaz:

  • Ten un objetivo claro y concreto. Plantear uno o varios en términos SMART te ayudará a aterrizarlos y realizar un plan de acción.
  • Has de desearlo de manera genuina, nada forzada por favor. La ayuda de un coach o mentor especializado puede ayudarte a que te escuches desde tu verdad.
  • Debes constatar, con hechos, que estás adquiriendo los nuevos conocimientos que pondrás a la práctica. Por tanto, detecta indicadores clave que te muestren si lo estás consiguiendo. Ya sea a través de una autoevaluación, un compromiso para recibir retroalimentación (feedback) de otros profesionales o una reflexión continua con un diario de aprendizaje

Si a estos ingredientes le añades una gran dosis de disciplina y constancia podrás acercarte a ese crecimiento que tanto anhelas.

Antes de plantearte un objetivo…

Antes de tirarte a la piscina para emprender cualquier nueva acción, reflexiona sobre todo lo anterior.

Si tu mentalidad está en sinergia con tu anhelo y objetivo, tienes mayores números de conseguirlo que si partes de una posicíon más rígida aderezada de creencias limitantes.

La prudencia, antes de accionarte, te hará ahorrar mucho tiempo, energía y también dinero. Aprender a pensar sobre estos elementos te ayudará a elegir el mejor camino que puedas escoger ahora mismo con los recursos que dispnes.

Espero que te acompañen siempre las ganas insaciables de saber, sea del tema que sea y no pierdas ese apetito.

¿Qué te ha parecido el artículo? Me encantará leerte…