Las mujeres que aguantan una situación desagradable durante mucho tiempo, no escogen.

No escogen y siguen aguantando en un bucle infinito que se va retroalimentando. Una situación que es la única posibilidad de vida que ven y sienten, en ese momento de sus vidas.

Mujeres solas, corrientes, con poco apoyo social (por un lado, por no tenerlo y por otro, por no disponer de las habilidades y contactos para conseguirlo) y además con el aliciente que todo está bien, todo es normal, que nada puede cambiar esa situación.

Mujeres que aguantan en silencio una vida incómoda

Mujeres que tienen miedo porque están perdidas, sin saber que están perdidas, hasta que son conscientes y sufren por el tiempo perdido durante una etapa.  Y temen estar aún más perdidas, de cara al futuro, si toman decisiones que las pueda dejar en peor situación, por lo menos, a corto-medio plazo.

Ya lo decía Maslow, en su pirámide de necesidades básicas: primero atendemos a nuestras necesidades fisiológicas y de seguridad y protección para después, salir fuera, cubrir una necesidad de afiliación y de reconocimiento (propio y el de los demás).

Te encierras en tu micromundo, en tu miniburbuja, deseando que cambie algo… cuando eres consciente al final que solo lo puedes hacer TÚ (con ayuda si lo necesitas, aunque solo tú puedes cambiar tu vida).

Hasta llegar a ese punto de inflexión, ha pasado mucho tiempo y pocas experiencias gratificantes en tu vida, ¿no es cierto?

Mujeres que tienen un rol o una etiqueta desde hace ya muchos años o desde que nacieron y que sonríen ante los demás, porque todo está bien ¿no? Aparentemente todo está bien, afectando ese MAL-estar, a todos los ámbitos de su existencia – relaciones sociales, autonomía económica, independencia de movimientos…

No Escoger

Un día llegaste al mundo y la vorágine del día a día, tus experiencias, te han llevado donde estás ahora.

Y sumida en la rabia, frustración, tristeza, en ocasiones… echas la vida atrás y puedes ver que no has escogido lo que tienes, que te dejaste llevar por la corriente, porque en el camino no había momento de sentir, antes de decidir!

!esa posibilidad simplemente no se barajaba!

Ahora sí

Y cuando ya estás en la decisión, cuando ya te planteas un nuevo vivir, se siente en tí un nuevo amanecer. Y ahora si que sí!

Valorarte como el tesoro que eres hasta el final de tu vida.