Arquitectura consciente, decoración y organización Emocional

El pasado mes de febrero pudimos compartir a través de zoom, una charla donde hablamos de neuroarquitectura, decoración y organización espacial desde la gestión emocional aplicado en nuestros hogares. En este coloquio estuve hablando con Roser Ollé (Arquitectura Conscient), Soemy Iracheta (arquitecta y decoradora y servidora) junto con Teresa Nandín (Presidenta de la ACPAS).  Te dejo enlace al final de este artículo.

Desde esta mirada multidisciplinar quisimos poner hincapié en cómo nos afectan los espacios en nuestras vidas, en nuestras experiencias, en nuestras emociones y por tanto en el bienestar de las PAS (Personas Altamente Sensibles).

Hoy día, queda ya clara y aceptada la idea que los edificios nos generan diferentes emociones y nos afectan en nuestra salud mental, emocional y física.

Desde la “carcasa”, el continente de nuestras casas, la neuroarquitectura, atribuida al virólogo Jonas Salk, viene a decirnos que las formas estructurales, la iluminación, los colores, texturas, olores… son elementos que afectan a las personas. La decoración apoya a la neuroarquitectura en este sentido desde la visión estética y funcional.

Además, te cuento desde mi ámbito de interés profesional como nos afecta la organización y el orden en casa en nuestro bienestar integral.

Distribución de los objetos dentro del espacio personal/familiar

En el día a día hay un constante baile de movimientos de objetos en nuestro hogar.

Por lo tanto es importante que haya un lugar para cosa cuando se deje de utilizar. Que todos los objetos tengan su propia “casita”, que vayan a dormir.

Que sea un lugar que hayamos decidido previamente; que vaya acorde a principios de organización tales como la asociación (que los objetos de la misma categoria estén en el mismo espacio) y accesibilidad (que aquello que más utilizamos esté lo más accesible a nuestras manos).

Es interesante que lo sepan todos los miembros de la casa y enseñar la organización a los más pequeños de la casa.

Es relevante que cada uno tenga su espacio reconocido en las estancias comunes (aparte de las privadas).

  • Reconocerse dentro de la casa a través del uso del espacio es permitirse estar dentro. Remarco ésto, ya que he estado en casas de 3 plantas donde un miembro de la familia tenía su ropa de verano dentro de una maleta porque había cedido el resto de espacios a los miembros de la familia.

En principio, no mezclar objetos de entornos diferentes, aunque la realidad de hoy día es que con el confinamiento que tuvimos, se han flexibilizados los usos de los espacios (en el comedor han convivido diferentes usos como comer, descansar, hacer ejercicio, teletrabajar). Eso sí, si tenemos que guardar diferentes objetos en un mismo espacio que sea con lógica: para ello contamos con la ayuda de productos y accesorios de organización que nos van a facilitar la vida.

¿Cómo nos perjudica a las PAS la falta de armonía en casa?

Cuando hablo de la relación con los objetos en nuestro espacio de casa, hago alusión a uno de los problemas más importantes que existen: la acumulación material. Y es que he visitado casas increíbles que no acaban de lucir del todo por el exceso de cosas y la falta de sistemas de organización.

Tenemos un gran problema con la acumulación, y es que vamos entrando cosas en casa, año tras año y no descartamos, no vaciamos. La balanza entre necesidades y acumulación pesa cada vez más en un lado, produciendose un desequilibrio material.

Decidir el número de objetos que realmente usemos, disfrutemos, amorticemos nos llevará a un minimalismo práctico, que no asceta. Decidir por aquellos objetos útiles y bellos previamente nos llevará a crear una casa coherente.

A las personas en general, y a las Personas Altamente Sensibles en particular, nos afectan sobremanera la falta de armonía en casa en este sentido. Nos sentimos mal a nivel emocional, mental y físico.

Beneficios de la organización

La desorganización nos causa malestar, estrés, agobio, pérdida de foco, cansancio, incluso ansiedad; ganas al fin y al cabo de no estar en casa y salir corriendo.

Además, se crean conflictos familiares al compartir espacios. Las personas, entre las que me incluyo, necesitamos ver orden antes de ponernos con una acción, un trabajo, una gestión y no todo el mundo vive de acuerdo a esta visión.

Y es que nos gustan los entornos serenos y bellos, organizados porque nos sentimos bien emocionalmente y dispuestas para la acción, nos sentimos más productivas y concentradas,  más creativas y serenas.

El mensaje final que quiero transmitirte es el siguiente:  Al igual que las personas crecemos y evolucionamos, necesitamos que dentro de las casas, las estancias, sus usos funcionales y los objetos que las acogen vayan cambiando y transformándose. Así podremos tener casas coherentes a lo que somos.

Al final de esta página tienes el vídeo prometido. !Disfrútalo!

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