METODOLOGÍA AGILE
En el mundo laboral, seguro que habrás escuchado el concepto Agile, muy asociado al mundo startup y a las empresas de nueva creación.
El concepto es sencillo de entender, aunque sea más difícil de aplicar.
Se trata de hacer, hacer y hacer, sin titubeos, manteniendo la premisa que el error es un aprendizaje y no un fracaso; hacer de manera rápida para probar un nuevo producto, servicio o encontrar soluciones a situaciones x.
Otro punto importante del Agile es que permite negociar con todas las partes involucradas para crear de manera realista y honesta, teniendo en cuenta los múltiples puntos de vista.
Optimización, eficiencia, mejora continua (KAIZEN)… son conceptos que se conciben dentro de la metodología Agile y, como puedes empezar a intuir, puede ser un gran plus para tu gestión del tiempo.
Te dejo este video TEDx sobre Lean startup (el método científico de toda la vida) de Néstor Guerra para ir abriendo boca.
Metodología Lean
A los ingredientes que te comentaba en el anterior punto, se le añade el concepto deadline, la fecha límite: marcar en el calendario cuándo está previsto que se consiga el objetivo en mente, esa solución, ese producto o servicio; es una práctica que mueve a todas las personas a hacer de manera rápida.
Dentro de esta manera de hacer, encontramos el método japonés Lean: consiste en crear un prototipo rápido, un producto mínimo viable, para testear y reformular a continuación. Un método de 3 pasos.
Es un proceso no lineal, sino circular, que permite hacer varias vueltas, hasta encontrar aquello útil y de acuerdo con todas las partes implicadas.
¿Qué ventajas tiene utilizar esta metodología en el ámbito personal?
- La primera que te puedo decir es que te permite ampliar la mirada para imaginar diferentes escenarios, por lo tanto desarrollar la creatividad para la vida y para el trabajo.
- Es realista y práctica porque te permite ir al grano, sin teorías de por medio.
- Es una metodología divertida e ideal para trabajar en equipo.
- Te hace pensar, una capacidad que permite entrenar el foco y la concentración.
- Permite hacer un seguimiento cuando se reformula y se vuelve a prototipar. El seguimiento es la fase que no solemos realizar de manera óptima, es la que nos cuesta más hacer porque requiere constancia y disciplina. El hecho que haya una fase como la reformulación, lleva implícito el seguimiento y esto es un gran punto positivo.
¿Quieres comenzar a entrenarte y saber cómo aplicar esta metodología en tu vida?
Si necesitas un acompañamiento más personalizado, puedes hacerlo contactando conmigo y practicar en un entorno seguro y confidencial en sesión privada.
Con mi ayuda, crearás:
- Un sistema productivo para conseguir ser más eficiente.
- Mantendrás un entorno digital/analógico ordenado y organizado.
- Aprenderás estrategias para concentrarte y enfocarte.
- ¿Quieres una bandeja de entrada con cero correos? ¿necesitas saber como manejarte entre tantos estímulos?
- Identificarás tus ladrones de tiempo.
- Te formo en aplicaciones y metodologías de gestión del tiempo para que puedas crear en definitiva tu propia manera de trabajar mejor y con menos estrés.