Cada vez más, parece que nos cuesta hacer uso del teléfono para hacer llamadas.

Y es que el whatsapp, telegram, email… van relegando la comunicación, en términos generales, hacia un contacto asíncrono que permite responder / atender las peticiones e informaciones cuando estamos en disposición de poder hacerlo.

Yo te diría que rescates las llamadas telefónicas, ya que a veces, nos hace ganar tiempo, entre tanto mail y tanto whatsapp. Además de evitar malentendidos que a veces ocurre cuando escribimos.

Planifica tus llamadas telefónicas

¿Cuando sientes que puede ser mejor hacer una llamada telefónica? piensa cuando puede ser el mejor momento.
Para ser eficientes, busca si es mejor en una franja horaria de la mañana o de la tarde. Si surgen otras llamadas por hacer es mejor aglutinarlas y reservar un bloque en tu agenda para hacerlas todas juntas.

Una vez la tienes planificada, prepara la llamada, si sí, a veces nos perdemos en otros temas y al final aunque tocamos el tema prioritario no resolvemos al 100% lo que queríamos tratar.

Puedes realizar un guión con los puntos a expresar. Relée el «guión» ya que muchas veces salen ideas nuevas y soluciones a los puntos que habías escrito.

Resuelve tras la llamada con la regla de tiempo de los dos minutos

Aunque termine la llamada telefónica, ahí no se acaba todo. Seguimos.

Queda la parte que marcará un plus en tu productividad.

Tras la llamada telefónica, resuelve todo lo que puedas que sea posible con la regla de tiempo de los dos minutos.

David Allen en su sistema GTD incluye esta regla que viene a decir que todo aquello que tienes ahora entre manos, si  puedes resolverla en menos de dos minutos, hazla.

Ejemplos de resolver en menos de 2 minutos tareas: preparar un enlace zoom para la siguiente conexión, buscar aquel email que hará falta para continuar otro día, relee las notas que cogiste en la llamada telefónica y traspásalas a tu Google Calendar

Si la tarea requiere más tiempo, asegúrate de agendarla en un día y hora concreta. Así no se te escapará nada.

¿Te gustaría reservar conmigo una sesión para conseguir organizarte mejor el tiempo?

La atención es el nuevo coeficiente intelectual – Gregorio Luri