Crear tu sistema de productividad personal

¿Sabías que la gestión del tiempo puede aumentar tu productividad en un 50%? Cuando empecé hace más de 7 años en los temas de orden y organización, una de las patas principales que trataba era la gestión del tiempo.

Siempre me ha fascinado como crear mi realidad a partir de macro y microdecisiones sobre el uso de mi tiempo.  Además, viendo a las personas de mi alrededor, concluía que no todo el mundo sabe utilizar este bien tan preciado. Este artículo te ayudará a transformar tu gestión del tiempo para que puedas alcanzar tus metas de manera más eficiente.

Me encanta poder ayudar aportando conocimientos de este tema por lo que este 2025 será uno de mis focos de trabajo.

Herramientas de gestión del tiempo

Si estás leyendo este artículo, o una de dos, o te gustaría mejorar tu planificación del tiempo o te encanta hacerlo y seguir leyendo sobre ello, creo que en este dilema no hay medias tintas.
Seguro que seas del grupo que seas, conoces alguna de las siguientes herramientas: agendas, planificadores semanales o anuales, listas de tareas, libretas o aplicaciones para recopilar notas, la regla de los dos minutos, la matriz de Eisenhower, el time blocking, la autoauditoría, la técnica de pomodoro, la metodología GTD…
Existen muchísimas más y lo que es interesante es que las conozcas, pero no solo saber qué son y para qué sirven sino entender que pueden formar parte de un conjunto útil de herramientas.
Es decir no solo ver el árbol en sí, sino vislumbrar el bosque al cual pertenece. La amplitud de miras nos hace ver más allá; es como si le quitáramos al caballo las orejeras que le impedía observar el campo de visión lateral.
Entender la gestión del tiempo es mucho más que la suma de herramientas. Y aquí es donde quiero hablarte del acierto en que puedas crear un sistema de productividad sólido, con o sin ayuda profesional. Imagina una caja de colores donde cada color represente una herramienta, por si sola funciona pero si pintamos un dibujo necesitamos algunos de los colores o incluso poder usarlos a la par y conseguir mezclar y obtener nuevos resultados que no esperabas.
Un método que te sirva, no que te impongan, sino que vaya de manera amable acorde a tus maneras de hacer y a tus circunstancias personales y profesionales que muchas veces son las que predominan y mandan.

¿Qué es un sistema?

¿Alguna vez te has sentido perdido en medio de un mar de tareas? Un sistema bien construido puede ser tu brújula en la gestión del tiempo. Si nos vamos a la raiz etimológica, sistema viene del latín «systema» que a su vez viene del griego sýstēma.

Significa conjunto, grupo de elementos que trabajan juntos de manera organizada y para un fin concreto.

Si tú necesitas un método de productividad personal o profesional, has de comprender estas líneas para reflexionar en implementar una serie de pasos a tu modus operandi.

Con un sistema bien trabajado y, aunque al principio vayas un poco cojeando, sabrás en todo momento qué toca hacer y por tanto dedicar tu energía y tiempo a lo que es importante. Y es que aunque montar un sistema es importante, yo te diría que es urgente antes de empezar con tus cosas importantes.

Yo te puedo ayudar a entender de manera sencilla las herramientas que mejor te avienen, para que escojas las menos posibles y que empieces a rodar.

Porque el sistema se sostiene en movimiento y solo con la mentalidad de mejora continua podrás revisar y pulir para hacer que tu sistema te enamore.

Montar un sistema te sirve para que en momentos bajos, emocionalmente hablando, puedas parar y cuando decidas continuar, saber tirar desde los primeros minutos. Y es que cuando no tenemos muy clara nuestra manera de trabajar, falla nuestra productividad.

…como decía James Clear: «No subes al nivel de tus metas, bajas al nivel de tus sistemas». El éxito proviene de mejorar y seguir consistentemente buenos sistemas, no solo de tener grandes metas.

¿Qué, te animas a que trabajemos juntos y veas los beneficios de sacarle el jugo a tu limitado tiempo?

Solo cuando sentimos calma en nuestra gestión del tiempo, podemos desconectar y disfrutar del placer de la vida, eligiendo la espontaneidad y el disfrute hedonista.