Nuevos fenómenos psicológicos
De todo se sale…
Como ese mantra que prodigo entre mis clientes, tanto si estás pasando por una experiencia agradable o desagradable, repite para ti estas palabras: «Esto también pasará…».
Y es que si sufres de dismorfia de productividad seguro que te sentirás cansado, ansioso, perfeccionista, autoexigente añade unas dosis de síndrome del impostor y ya tienes el cocktail molotov para sufrir durante horas mental y emocionalmente.
Apunta las siguientes ideas para escalar el pozo, sal de él y sacude tus heridas porque hay mundo más allá de este autosufrimiento:
🔵 Lleva un registro de todo lo que haces. No solo de tus tareas profesionales sino también de tus asuntos personales.
🔵 Agenda cada semana tu espacio retrovisor de 10 minutos. Solo te pido 10 minutos en tu semana de 10.080 minutos. Echa un vistazo a tu agenda o libreta o dispositivo digital y revive todo lo que has hecho en los últimos 7 días. A continuación, siente esa sensación de un trabajo bien hecho.
🔵 Cambia tu narrativa interna. Y es que tal como te hables influirá en tu estado anímico. Añade a tu enciclopedia mental las siguientes frases: «el descanso es productivo», «mi esfuerzo tiene valor aunque no consigo verlo ahora de manera clara…».
🔵 Una vez que has hecho este trabajo más introspectivo, mira hacia el exterior y reconoce los feedbacks de tu entorno. ¿Te admiran? ¿te sientes reconocido? Seguramente pasas por alto cuando te hacen un piropo hacia tu productividad…
¿Te apetece compartirme alguna idea más?
Ya sabes que comparto la idea de una productividad sana, tanto dentro del ámbito laboral como fuera de éste. Me encanta la eficiencia y me encanta disfrutar de la vida. Aquí no hay blancos ni negros, en el equilibrio encontramos la paz propia.